jueves, 31 de julio de 2014

La Reserva y la desprotección a las lagunas de Mogotes: curro en puerta

reserva puerto aldosivi
Leyendo en los medios el proyecto impulsado por el diputado Manino Iriart, surgen muchas dudas acerca del destino del espacio llamado "Reserva Puerto". Aparentemente, el diputado blande su buena voluntad a fin de que el lugar sea declarado como reserva en forma provincial, algo que venimos esperando y que dictado a tiempo hubiera evitado su destrucción por parte del Club Aldosivi, pero disiento en ciertas apreciaciones.
El lugar fue declarado Reserva por ordenanza municipal mucho antes de que todo esto suceda, y que como tal incluye a las lagunas frente a los balnearios de Punta Mogotes, de las cuales no se habla en el proyecto del diputado y que, exentas de estar protegidas, pueden ser utilizadas para diversos objetivos comerciales en el proyecto de "puesta en valor" del sector, al cual Manino sus allegados políticos no son ajenos.
En otras ocasiones se evitaron algunos proyectos comerciales en el sector gracias a esta ordenanza, como el lavadero de perros. Se habla de la Reserva como "terrenos linderos" al predio de Aldosivi, y es inexacto. Porque la calidad de "lindero" es lo que está en discusión. Decir que "de acá para allá" es Reserva y "de acá para allá" no lo es, es legalizar una situación que al club Aldosivi y a los funcionarios que se lavaron las manos durante todo el proceso de destrucción de la Reserva favorece descaradamente, incluso al intendente Pulti al que Manino elogia, pero del que podemos decir que, en sus mejores momentos, miró para otro lado, cuando no participó de reuniones públicas con el gobernador y el presidente del club en el predio mismo.
Aldosivi destruyó el medio ambiente de la Reserva y se pretende llamar "lindero" a todo aquello que no destruyó. Aldosivi rellenó la laguna de la Reserva, disminuyó considerablemente su superficie y nadie habla de que el club debería hacerse cargo de esa situación, dejarla tal cual la encontró y sufrir los correspondientes cargos por eso. Mas bien el proyecto parece encaminarse a legitimar la situación del club, que no aprobó la Evaluación de Impacto Ambiental. Si se establece que "Reserva" es todo aquello que no es Aldosivi, por lo tanto, el club estaría exento de ciertos cuidados ambientales que sistemáticamente ha incumplido. La ley provincial le cedió al club el predio ex Gas del Estado y nada mas. El club tomó otra superficie, de límites inciertos, que, nos enteramos luego, fue cedida precariamente por el Consorcio del Puerto en una sesión secreta.
Ahora bien, si para poder cederle a Aldosivi un predio en comodato por 30 años hizo falta una ley provincial ¿cómo un consorcio puede cederle otra superficie sin siquiera algún tipo de herramienta legal similar ni el consenso que ofrece el debate parlamentario? Si así fuera, con que la Provincia le hubiera cedido previamente al consorcio el predio antes ocupado por Gas del Estado, el Consorcio mismo podría haberle otorgado todas las tierras a Aldosivi sin mayores complicaciones de obtener apoyos y respaldos en las cámaras provinciales.
Pero si se declara como Reserva a todo lo que no ocupó Aldosivi y el día de mañana se descubre que la superficie otorgada por el Consorcio está mal otorgada ¿qué ocurrirá con esas tierras en tanto no sean parte de la "Reserva"? ¿Quién determinará su destino, uso y garantías de no dañar al medio ambiente? Mas bien creo que el proyecto de declaración de "Reserva" debería incluir a toda la superficie excepto el expredio de Gas del Estado, mas toda la superficie verde frente a los balnearios hasta Waikiki. Bastaría con legitimar a nivel provincia lo que la ordenanza municipal ha establecido a principios de este siglo. Hay que tener sumo cuidado en recibir con beneplácito ciertos proyectos que aparentan remediar una situación y en realidad son el tiro de gracia para terminar con ella. Manino no habla de resolver el conflicto, sino de establecer ciertos recaudos legales para cristalizar la pérdida de un humedal único para todos los habitantes de esta ciudad y una vez mas, el espacio público en manos privadas.